Armas
Andriy Tkachuk
lunes, 4 de junio de 2007
La Pólvora
La impresión que los aborígenes americanos sintieron la primera vez que oyeron la explosión de un arma de fuego, debe ser sólo comparable a la del escozor de la gonorrea al rascarse donde antes sólo las ladillas molestaban.Aunque la pólvora era el arma de rigueur -sin querer queriendo- las enfermedades traídas por los conquistadores a América terminaron matando más indígenas que el tino de los soldados de la Corona. Sin embargo, ¿en cuál otra época la ventaja ha sido tan amplia como en la Conquista de América? Entre estornudos y balazos, la pólvora -aunque no secreta, definitivamente desconocida- nos dio donde más nos dolía, igual que la sífilis.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario